La Alpujarra conserva la casa que perteneció al último rey de los moriscos andaluces Abén Aboo

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Mecina Bombarón,
José Miguel Pelegrina (izq.) y el investigador Francisco Mingorance

El morisco granadino Alonso de Luna ¿autor del Quijote?

El primigenio escritor de la novela al que Miguel de Cervantes imputa la autoría de su texto tuvo nombre y apellido, además de ser originario de Granada
GABRIEL POZO FELGUERA GRANADA | ACTUALIZADO 06.03.2016
Cide Hamete Benengeli existió en carne y hueso. El primigenio escritor de Don Quijote de la Mancha al que Cervantes imputa la autoría de su texto tuvo nombre y apellidos. Miguel de Cervantes no inventó al personaje, no es ficticio salido sólo de su mente, sino el resultado de una trasmutación de nombres. Tal como hizo con casi todas las situaciones y personajes de su libro: todo y todos existieron en realidad, pero el autor cervantino jugó cambiándolos de lugar y de nombre para encajarlos en la gran farsa, crítica e irónica suma de historias que es la parodia alegórica del Quijote. 

Cide Hamete Benegeli es Miguel de Luna. Éste y su mundo, contemporáneos de Miguel de Cervantes, tienen fiel reflejo en el Quijote. Aportar indicios para demostrar que Luna y sus maquinaciones inspiraron, y mucho, a Cervantes es el objetivo de este artículo. 

Miguel de Luna (Granada, 1549-1615) fue morisco procedente de la nobleza nazarita. Licenciado en Medicina y romanceador de oficio. Junto con su suegro, Alonso del Castillo, protagonizaron las falsificaciones del Pergamino de la Torre Turpiana y los Libros Plúmbeos del Sacromonte, entre 1588 y 1599. Perseguían prestigiar la cultura y lengua árabes con el fin de evitar su pérdida ante la corte filipina que se empeñaba en erradicarlas. A partir de 1583, Luna frecuentó el Alcázar real de Madrid y la biblioteca de El Escorial, a la sombra de su suegro, recién nombrado traductor de la Corte. En la etapa final de Felipe II, el morisco granadino consiguió heredar el empleo de su suegro y en él permaneció hasta 1610. Por orden de Felipe II elaboró un informe sobre la bondad de los baños públicos para la salud y tradujo un tratado árabe sobre la gota. 

Referente literario 

En 1592, Miguel de Luna publicó la primera parte de su libro Verdadera historia del rey don Rodrigo. El resultado fue todo un éxito editorial: entre 1592 y 1600 se repitieron las ediciones. En vista de ello, Miguel de Luna decidió escribir una segunda parte que se publicó en 1600, también en Granada en la imprenta de Sebastián de Mena. Y siguieron más y más ediciones: en 1603 lo imprimía Ángel Tauanno en Zaragoza; en 1606 salía otra en Valencia en la imprenta de Patricio Mey… y siguieron ediciones y más ediciones -algunas piratas-, también varias traducciones a otros idiomas durante todo el siglo XVII. Los moriscos, ya repartidos por el Mediterráneo tras su expulsión de 1609, lo extendieron por muchos países. 

Miguel de Cervantes debió sumar el nombre de Miguel de Luna a la lista de sus enemigos literarios, a quienes envidiaba por sus éxitos. Todos triunfaban, mientras él iba de fracaso en fracaso; escribía mucho y no publicaba, solamente La Galatea (1584). Ya no sólo odiaba a Lope de Vega y Jerónimo de Pasamonte (quien finalmente parece hallarse tras el pseudónimo de Avellaneda). El ilustrado morisco Miguel de Luna era por entonces un hombre relacionado con los ambientes librescos de Madrid por su estancia en la Corte como traductor, pero también lo era con ambientes de Toledo, especialmente cripto-musulmanes, como bien demuestran documentos de la Inquisición y de la Catedral fechados en 1601, 1603 y 1607. 

Coincidencia espacial 

La presencia de Luna en ambientes culturales de Toledo fue conocida por Lope de Vega y por Cervantes. Lope tomó la Verdadera historia como inspiración de El último godo (1600). Está demostrado que Miguel de Luna frecuentaba Toledo por los años en que Cervantes también lo hacía (1603-4); era primo del morisco Francisco Enríquez, ropavejero del Alcaná de Toledo, en cuya casa se alojó varias veces. ¿No coincidirían en ese entorno? ¿No será la trapería de Enríquez donde Cervantes compró el cartapacio que dice estar en el origen de su Quijote? La esposa de Cervantes tenía una casucha en la plaza de la Retama de Toledo. ¿No sería en esta casa donde tradujo el cartapacio el tal Cide Hamete Benengeli durante un mes y medio? Y, como buen morisco, cobró en pasas en vez de en vino. 

Algunos años antes es más que probable que Cervantes y Miguel de Luna se conocieran físicamente en Granada. Cervantes permaneció en esta ciudad durante algo más de un mes (mediados de septiembre-primeros de noviembre de 1594) en calidad de recaudador de tributos; también parece que regreso a rematar su trabajo durante 1595. La publicación de la Verdadera historia estaba recientísima (1592), era el libro más sobresaliente de la ciudad por entonces. Seguro que sus librerías estarían llenas de ejemplares. 

El modelo narrativo calcado. El Quijote es una continua mofa de autores y libros caballerescos precedentes. Por eso va a seguir exactamente la misma técnica narrativa que Miguel de Luna en su Verdadera Historia. Se inventa el hallazgo casual de un libro escrito en árabe y un narrador. Luna y Cervantes se declaran los no autores de sus obras, sino simples editores de lo hallado. Luna encuentra su manuscrito en un lugar noble (biblioteca de El Escorial), narrado por Abulcácim Tarif, nada menos que el conquistador de Hispania en 711. Cervantes va a hacer lo mismo con Cide Hamete Benengeli, pero en este caso ridiculiza tanto el lugar del hallazgo (un ropavejero) y un cartapacio de papel usado que sólo sirve para envolver. Con su falsa historia, Luna pretende cambiar la Historia de España, haciendo pasar su libro como historia verdadera; Cervantes lo tuvo fácil: sólo pretendió ridiculizar a aquellos autores de falsos cronicones que se empeñaban en hacerlos pasar por historia auténtica. Y el mayor exponente del momento era Miguel de Luna. 

De ahí que Cervantes haga hincapié en su Quijote, ¡nada menos que diez veces!, en repetir la expresión de verdadera historia a lo largo de su obra. Precisamente lo hace siempre que desea referirse a la falsedad de un libro de caballería ¿Casualidad? No lo creo, por cuanto la expresión "historia verdadera" sólo la utiliza dos veces en todo el Quijote y precisamente cuando quiere expresar admiración por un libro (el del Gran Capitán, por ejemplo). 

Para cuando Cervantes escribió el Quijote, las obras falsarias de Miguel de Luna ya estaban cuestionadas por la intelectualidad hispánica. Arias Montano y Luis del Mármol fueron los primeros en denunciarlo. Después le seguirían el Padre Mariana, Ignacio de las Casas, Pedro de Valencia… ¿Por qué no también Cervantes pretendía denunciar en su Quijote la falsedad de los escritos de Luna? 

Los falsos de Granada 

Miguel de Luna (con su suegro) ideó el Pergamino y los Libros Plúmbeos, un conjunto de nuevos evangelios que venían a revolucionar el cristianismo de dieciséis siglos. Los intelectuales sospechaban, pero callaban. ¡Cualquiera se atrevía a contradecir a la Iglesia española, respaldada por el crédulo Felipe II! Nos preguntamos cómo es posible que este asunto falsario, que era lo más comentado soto voce y polémico de aquellos años, no aparezca recogido en un libro como el Quijote, que es una crónica de las décadas anteriores. 

La respuesta es bien sencilla: no se podía escribir, ni incluso hablar en público, de los polémicosPergamino y Libros Plúmbeos de Granada. El papa Clemente VIII lo había prohibido en 1596, en tanto sus teólogos no calificasen los hallazgos (Paulo V mantuvo la prohibición a partir de 1605). A Cervantes le resultaría imposible pasar la censura si osaba escribir de este tema. 

Pero Cervantes no se conformó y, con su fina ironía, logró burlar la censura eclesiástica y sí incluyó este asunto en el Quijote. Lo hizo de modo sibilino en los últimos párrafos de la primera parte, cuando aprovecha el epitafio de Alonso Quijano. Esta idea la extrajo de los Libros Plúmbeos: el pergamino quijotesco, hallado en una caja de plomo (lo dice por dos veces), en el derribo de una ermita, insinúa la participación de un anciano médico (¿Alonso del Castillo?) Los términos y la historia están calcados concepto a concepto de las falsificaciones granadinas ideadas por Luna y su suegro. 

Además, de cara a pasar la censura existía entonces un truco muy usado por los autores. No era otro que simular que se trataba de una traducción o readaptación de un viejo libro escrito en griego, latín o árabe. El autor en este caso simulaba que no era tal, sino un mero editor de lo hallado "casualmente". Luna y Cervantes utilizaron exactamente el mismo método. 

Sobre el nombre Benengeli. Nada menos que 39 veces mienta Cervantes a Cide Hamete Benengeli, el nombre del supuesto verdadero autor morisco de su Quijote. Más otra que abiertamente lo castellaniza como Berenjena. En los últimos cuatro siglos se han elaborado decenas de teorías acerca de este nombre, unas con más lógica que otras. Hay tesis de anagramas, cálculos matemáticos, derivaciones del árabe que significarían "hijo del ciervo" (cervant), que si se refería a El Greco, hasta las conjeturas relacionadas con las berenjenas. 

Ésta última es la que me parece más acertada, tanto más por lo abundante y natural que era en ambientes moriscos de Granada y Toledo. Los expatriados a La Mancha en 1570, tras la guerra de las Alpujarras, fueron llamados Berenjenos en la ciudad del Tajo. Francisco Enríquez, el tendero del Alcaná, era un Berenjeno más. Entre los moriscos de Granada abundaron los apodos de Berenjeno, Habichuela, Tomate, Pimiento, Garbanzo, Lentejas… Así lo demuestran protocolos notariales del siglo XVI; existen muchas referencias a estos apodos en la Granada de siglos posteriores. Es más, en la actualidad hay sagas familiares de los barrios Albayzín, Barrichuelo y Albaida donde persisten reminiscencias de estos motes. No pasemos por alto que estas callejuelas populares albergaron a descendientes moriscos que consiguieron esquivar la expulsión de 1610 (aproximadamente la mitad se quedaron o regresaron). 

La sorpresa la encontramos precisamente en escrituras notariales y archivos históricos del XVI donde aparece el apodo Berengelí y Benengelí (con acento) residiendo en el Reino de Granada. ¿Por qué el morisco Miguel de Luna no pudo pertenecer a esa familia Benengelí y Cervantes conocer su apodo? 

Es muy probable que si Cervantes hubiese escrito el Quijote en tiempos de la movida madrileña, en lenguaje cheli, hubiese llamado a su metanarrador como Don Mojamé el Berenjeno. 

El lunar plagiado 

Hay muchos rastros de la Verdadera historia en el Quijote, sobre todo referidos a moriscos. Pero sin duda existe uno que Cervantes no podría negar si viviera hoy; una señal irrevocable de que la utilizó. La idea del lunar peludo como señal de hombre fuerte fue un plagio en toda regla de Cervantes sobre la obra del médico/traductor/falsario Miguel de luna. Segurísimo que Cervantes siguió a Luna en el asunto del lunar ya que no hay ninguna otra referencia en la literatura anterior. 


La historia del lunar es como sigue: El supuesto autor moro de la Verdadera Historia, un tal Abulcácim Tarif, hallándose en Tarifa con el Conde Don Julián, narra cómo prendieron a una mujer española y la llevaron a su presencia, la cual dijo llamarse La Cabezuda. De chica oyó a su padre leer un pronóstico o jofor por el cual se anunciaba la pérdida de España por los godos y su conquista por los musulmanes. El capitán que la ganara debería ser valeroso y fuerte. Y por señal llevaría el tal capitán un lunar peloso tan grande como un garbanzo, ubicado sobre el hombro derecho. Desnudaron el hombro de Tarif y vieron que él tenía un lunar como el del pronóstico. Así que Tarif estaba llamado a conquistar España para los musulmanes.
Fuente:http://www.granadahoy.com/article/ocio/2234404/morisco/granadino/alonso/luna/autor/quijote.html

El café más antiguo de Túnez tiene alma andalusí

El café tunecino El M'Rabet |ROSA MENESES
El M'Rabet, diseñado por un morabito de origen morisco, abrió sus puertas en 1630 y hoy sigue siendo centro de reunión de artistas e intelectuales tunecinos.
El más antiguo de los cafés de Túnez es El M'Rabet, que toma su nombre de un morabito, una persona especialmente pía a la que se atribuye cierta santidad. Enclaustrado en la medina de la capital, sus muros y columnas datan del siglo XVII, cuando Túnez era uno de los escenarios de las batallas entre el imperio otomano y el español. Carlos I tomó Túnez en 1535, pero en 1573 volvió a caer en manos del sultán y al año siguiente se convirtió en provincia otomana. En el siglo XVII llegaron a Túnez los moriscos expulsados de España, trayendo sus conocimientos en arquitectura y otras tendencias. Hacia 1614, los beys otomanos decidieron construir un liceo en la medina de Túnez, origen de nuestro café, que abrió sus puertas hacia 1630.

Algunas crónicas cuentan que el café se instaló en un edificio diseñado por Sidi Kacem Jelizi, un morabito nacido en el seno de una familia de origen morisco que ayudaba a los que huían al norte de África tras la toma de Granada en 1492. Destaca su arquitectura de estilo aghlabí y sus azulejos de decoración hispanomorisca. Poco a poco, con el lento pasar del tiempo, aquel liceo tomó un gran valor al convertirse en un centro de la música tradicional tunecina, el malouf, de raíces araboandalusíes. "El lugar se convirtió en sitio de encuentro para los artistas, estudiantes y aficionados al malouf. También se podía escuchar música espiritual y cantos místicos de los morabitos, siendo un lugar que ha preservado este arte en un momento en el que no había conservatorios", explica a EL MUNDO Abdelsattar Amemu, director de la Biblioteca de Túnez e historiador.

"El café también sirvió de albergue, donde se alojaban los estudiantes de la Mezquita de la Zeituna y los trabajadores del mercado de shawashin, los gorros rojos tradicionales tunecinos", cuenta Mohamed Amin, diseñador de moda que frecuenta el M'Rabet. "En aquella época, la Zeituna era una gran universidad donde se estudiaban varias especialidades: matemáticas, física, árabe... y había estudiantes venidos de Egipto y otros países", añade. La azotea del café tiene preciosas vistas al alminar de la mezquita —ampliada y redecorada por los turcos— y a las cúpulas de los mausoleos que se levantan en la medina.

Hoy, la titularidad del café M'Rabet, en el corazón del Zoco de los Turcos, es pública. "Es un espacio muy necesario en Túnez, porque refleja la historia del país. Por eso hay que preservarlo", añade este investigador. El liceo desapareció a principios del siglo XX para dar paso al lugar de encuentro artístico e intelectual que sigue siendo hoy. "No es un café ordinario. Todos los intelectuales de la historia del país han pasado por el M'Rabet", resalta Amemu.

Se dice que uno de los grandes nombres de maloufel cantante Khemais Tarnane, daba conciertos cada noche en este café a principios del siglo XX. Tarnane provenía asimismo de una familia de origen morisco que se exilió de España a finales del XVII. El esplendor del café se prolongó hasta los años 60 y, poco a poco, se fue marchitando. En 2011 fue cerrado para restaurarlo. Los trabajos duraron cuatro años hasta volver a abrir sus puertas el año pasado. Hoy, los jóvenes toman café junto a las tumbas de tres morabitos de origen misterioso, protegidas por una verja artesanal verde que culmina en medialunas doradas.

Pero la crisis del turismo que experimenta Túnez también ha golpeado este místico lugar donde uno puede sentarse entre alfombras y cojines, bajo lámparas de vidrio de colores suspendidas de techos labrados en madera. "Estamos notando la crisis, porque no hay muchos turistas. Ahora, son más los tunecinos los que nos visitan que los extranjeros", se lamenta el director del café, Hedi Grami.

"Me gustaría que este lugar fuera otra vez un punto de encuentro cultural para todo el Mediterráneo. Los pueblos mediterráneos compartimos una misma creatividad, como demuestran los ritmos del malouf, que se enraízan con las bulerías", dice Amin sonriente mientras comienza a marcar el compás de este palo flamenco golpeándose los muslos con sus manos. ¿O es malouf lo que toca?

Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2016/01/27/56a7c32de2704e4f5c8b465c.html

La nacionalidad a los moriscos requiere mucha documentación, según la CIM

Local | 01 Diciembre 2015 | M. V.

El presidente de la Comisión Islámica de Melilla (CIM), Dris Mohamed Amar, consideró ayer que existen dificultades para la concesión de la nacionalidad española a los descendientes de los moriscos expulsados de España en el siglo XVII debido a que ello requiere “mucho trabajo de documentación”. 

El dirigente de la CIM efectuó estas declaraciones tras ser consultado por El Faro por una posible comparación entre el caso de los moriscos con el de la concesión del pasaporte español a unos 4.000 descendientes de judíos expulsados de España en 1492. 

Según Dris Mohamed Amar, los sefardíes “conservaron documentación” que acreditaba su origen español. Sin embargo, los descendientes de los moriscos tienen más dificultades para demostrar su procedencia de tierra española.  

No obstante, recordó que el Parlamento reconoció en 1992 el “arraigo” de la comunidad musulmana en nuestro país.  
Memorándum jurídico 
El pasado octubre, Nayib Lubaris, presidente de la Asociación Memoria de los Andalusíes y voz más destacada entre los descendientes de los moriscos en el Magreb, anunció en Rabat que la entidad que encabeza va a preparar un memorándum jurídico para solicitar el derecho a la nacionalidad española, al igual que los descendientes de los sefardíes. 

Para ello, la asociación organizará en la capital marroquí un congreso de carácter jurídico el próximo  marzo.

Marruecos fue el lugar de destino para la mayor parte de los moriscos expulsados de España entre 1609 y 1613.

Fuente: http://elfarodigital.es/melilla/sociedad/175358-la-nacionalidad-a-los-moriscos-requiere-mucha-documentacion-segun-la-cim.html#

Gira de otoño de Accademia del Piacere

El conjunto sevillano, dirigido por Fahmi Alqhai, estrena en París su nuevo programa dedicado a las músicas del exilio morisco, para luego continuar en Colombia, Portugal y Alemania su labor de difusión de la música histórica andaluza.

Accademia del Piacere y su director, Fahmi Alqhai, se presentarán en París este viernes 11 de septiembre con el nuevo programa de concierto Romance, en el que darán vida a las músicas cristianas y árabes de la época de la toma de Granada: romances fronterizos, canciones renacentistas y nubas de la tradición arábigo-andalusí, preservadas durante siglos en Marruecos y Siria tras el exilio de los últimos moriscos españoles. Junto a Accademia del Piacere cantarán especialistas de primera línea en uno y otro repertorio, como Begoña Olavide y Mariví Blasco. El concierto se celebrará en las Termas romanas de Cluny (Museo de la Edad Media) para el Festival d’Île de France, y será retransmitido por France Musique.
En palabras de Alqhai, músico sevillano de origen sirio-palestino, “la tradición escrita occidental y la tradición oral árabe han conservado, cada una por su lado, músicas que tenían un origen común, de un tiempo en que las fronteras eran porosas para los artistas, y se intercambiaban melodías e improvisaciones de una forma natural, como una torre mudéjar se integraba en una iglesia gótica”.
El programa se prepara en el taller musical de los Alqhai desde hace casi un año, y sigue Fahmi, “aunque desgraciadamente los acontecimientos recientes en Siria han puesto el tema de actualidad, la historia de las idas y venidas desde Oriente a Andalucía es antiquísima: primero, a inicios de la Edad Media, la llegada de la música árabe de Ziryab a Córdoba y Granada, y luego, transmutada en música clásica andalusí, su retorno con el exilio morisco a Marruecos y Siria y su conservación, así reconocida, por siglos”.
Tras su actuación en París, Accademia del Piacere cruzará el Atlántico para continuar su gira de otoño, ahora junto al cantaor Arcángel, con el que visitará el Festival de Música Sacra de Bogotá, en Colombia donde Accademia interpretará además un programa camerístico dedicado a Bach, y luego el Festival de Música Antigua de Almada (Portugal), en el que actuarán por tercer año consecutivo. Próximas actuaciones llevarán al conjunto sevillano a Hamburgo (Alemania), Madrid, Panamá, Varsovia (Polonia) y Suiza. En primavera Fahmi Alqhai realizará una gira como solista por Japón.
Fuente: http://www.docenotas.com/125938/gira-de-otono-de-accademia-del-piacere/

LA INSTALACIÓN DE LOS MORISCOS EN EL MAGREB: ENTRE EL RELATO OFICIAL Y EL RELATO MORISCO


Excelente artículo de Houssem Eddine Chachia (Universidad de La Manouba - Túnez), publicado en las Actas del II CONGRESO INTERNACIONAL "DESCENDIENTES DE ANDALUSÍES MORISCOS EN EL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL", celebrado en Ojós (Murcia) entre los días 23 y 26 de abril de 2015.

Pinchar aquí para leer on line o descargar.

La vida oculta de los últimos moriscos

Enrique Soria con su libro Los últimos moriscos   | MADERO CUBERO
El profesor de Historia Moderna Enrique Soria descubre en su última investigación cómo los moriscos permanecieron en Granada casi dos siglos después de su expulsión oficial
CARMEN REINA | 1 de marzo de 2015 a las 6:00 |
“La Historiografía al uso siempre nos ha dicho que a partir de 1614 ya no quedaban moriscos en España. Pero hoy se demuestra todo lo contrario”. Es la conclusión a la que ha llegado el profesor de Historia Moderna de la Universidad de Córdoba, Enrique Soria, tras su última investigación que publica en el libro Los últimos moriscos y que trata sobre cómo un numerosos grupo de estos -”muchos cientos o algunos miles”, permanecieron en Granada durante casi dos siglos más tras su expulsión oficial.
Soria, que ha desarrollado su investigación bebiendo de fuentes documentales en el Archivo General Nacional, el Archivo General de Simancas, o el Diocesano de Granada, entre otros- ha elaborado “una reconstrucción genealógica” de los grupos de moriscos que quedaron en esta zona andaluza tras la Reconquista, un estudio que ha demostrado cómo siguieron viviendo allí a partir de la fecha oficial de su expulsión en 1614 y hasta finales del siglo XVIII.
Durante casi doscientos años, el estudio del profesor Soria refleja cómo los moriscos “se quedan y no pasan desapercibidos, sino que habitan en la capital (Granada), prosperan económicamente, van a ser muy ricos y ocupan cargos con gran presencia social en la nobleza, como párrocos, capitanes, regidores, etc”.
Además, señala la investigación, idean una manera de consolidar su permanencia “con relaciones endogámicas, emparentando entre ellos, casándose”, casamientos cristianos producidos hasta 1797 incluso, de los cuales quedan documentos en los registros de los archivos consultados por Soria y que le han ayudado a realizar una radiografía perfecta de la permanencia de estos moriscos a través de sus bodas, testamentos, herencias o actividades económicas.
“Para permanecer deben dejar de ser oficialmente moriscos. Ellos lo fingen y la sociedad que les rodea parece que no lo advierte, que mira para otro lado”, explica el investigador quien constata cómo “un núcleo duro de este grupo van a mantener intacta su identidad morisca hasta finales del siglo XVIII”.
¿Y la Corona qué dice al respecto? “La Corona lo sabe y no le importa. Unos fingen y otros miran para otro lado”, dice el profesor sobre la actitud de los reyes que “se dan por satisfechos con haber eliminado el potencial poder que tenían los moriscos”.
El profesor Soria -que ya había realizado con anterioridad estudios sobre la élite morisca tras la Reconquista, sobre los llamados colaboracionistas con la Corona y sobre la presencia de los moriscos en otras partes de Andalucía- apunta ahora la importancia para la Historia de la demostración de la permanencia de los moriscos tras su expulsión oficial. En Granada, ha quedado demostrado tras su investigación y, en otras localidades -advierte-, “mi intuición me dice que pudo pasar lo mismo”. Pero eso, ya deberá ser objeto de una próxima investigación.

Fuente: http://cordopolis.es/2015/03/01/la-vida-oculta-de-los-ultimos-moriscos/

II CONGRESO INTERNACIONAL DESCENDIENTES DE ANDALUSÍES “MORISCOS” EN EL MEDITERRÁNEO OCCIDENTAL

Lugar y fecha de celebración:

Centro Cultural "Lopez Poveda"
Av. del Río Segura, s/n
30611 Ojós
Murcia - España
Días 24, 25 y 26 de abril de 2015
 PARA MÁS INFORMACIÓN: Tlf.: +34 626299109 (Español) + Tlf.: +34 639853337 (Árabe)

Fuente: http://www.ayuntamientodeojos.es/index.php/congresos/2015-01-14-17-24-22/347-2015-01-14-17-53-36.html

El carmen Abén Humeya acogerá un museo de la historia de los moriscos

La Fundación Ballesta espera poder abrir sus puertas a comienzos de 2015
G. CAPPA GRANADA | ACTUALIZADO 11.12.2014 - 08:09

Carmen de Abén Humeya, Albaicín, Granada
Carlos Ballesta es un hombre singular. Es cirujano de prestigio en la Clínica Teknon de Barcelona, viste con una llamativa pajarita y, cuando se le pregunta por algún tema relacionado con los moriscos, comienza a hablar de forma apasionada, como si en vez de hablar de la Historia de España estuviera charlando del último partido del Real Madrid. Al margen de su actividad como médico ha ido acumulando más de 2.000 piezas que tienen que ver de una u otra manera con la historia de los moriscos y, hace cuatro años, formalizó esta pasión creando la Fundación Carlos Ballesta. El siguiente paso lo dará en el primer trimestre de 2015, cuando espera que, una vez solucionados algunos "problemillas" burocráticos, puede abrir las puertas de su Fundación, en el Carmen de Abén Humeya en el Albaicín, que se convertirá en un museo sobre la historia de los moriscos. Claro, para la sede no pudo escoger otro lugar que el carmen que lleva el nombre morisco de Fernando de Valor, el jefe de la rebelión de las Alpujarras de (1568-1570). 

La colección de Carlos Ballesta, que tiene cedidas algunas piezas para la exposición permanente del Museo de la Alhambra, se compone de las secciones Joyas del Yemen; Moriscos del Reino de Granada; Arte cristiano; Fotografías antiguas de Joaquín Castells; Piezas destacadas; y Joyas bibliográficas. 

Pero, ¿por qué esta fascinación por este apartado concreto de la Historia de España? "Es la idiosincrasia de Andalucía Oriental, es la historia de nuestro pueblo, porque los moriscos aún perviven en usted, en el lector, en mí... Forman parte de nosotros aunque no nos detengamos a analizarlo, son nuestra historia, somos nosotros", responde Ballesta, que en breve comenzará a adecuar el carmen del Albaicín a nivel de seguridad con la intención de mantener la casa morisca tal como está ahora y estaba en el siglo XV. "Queremos que el visitante entienda qué es un carmen granadino, cómo vivían nuestros antepasados y además pueda ver su legado. Todo lo expuesto serán piezas originales que, evidentemente, han de ir rotando pues la casa es muy pequeña", prosigue el escritor, médico y apasionado de la Historia, que recalca que su deseo es que el nuevo espacio expositivo esté abierto en el primer trimestre del próximo año, con piezas "de gran importancia para la ciudad" como documentos de los Reyes Católicos; cuentas de los costes de la guerra de Granada, indumentaria, mobiliario de época, grabados... 

El conjunto de Abén Humeya está formado por dos casas moriscas y la entrada tiene un jardín desde el que accede a la primera de las casas, adosada a su vez a un torreón zirí, que encierra un aljibe del que se ha dejado un registro con restos de macabrillas árabes encontradas en sus proximidades. Las casas conservan todavía restos de gran importancia de época nazarí como algunos de los alfarjes y un arco con tacas en los laterales coronado por pequeñas ventanas con celosías. El patio morisco tiene una pequeña alberca y está porticado exclusivamente en las crujías norte y sur, similar a lo observado en otros conjuntos moriscos. En las habitaciones lo más destacado es la espléndida armadura de la sala principal del piso superior. A su vez, el jardín se organiza en diversos niveles y se ha ambientado con pequeños detalles modernos de tradición entre los que destaca un mirhab con leyenda que recuerda al ilustre visitante que lo concibió: el príncipe del Yemen. 

La segunda vivienda está adosada a otro torreón zirí que se contempla desde la calle Guinea, un espléndido mirador que ofrece la inédita visión del alminar almohade -hoy campanario- de la iglesia de San Juan de los Reyes. 

En los objetivos de la Fundación Carlos Ballesta destaca la intención de "divulgar y poner en valor el rico patrimonio reunido a lo largo de su vida por el fundador". Además, la "enorme coherencia" de las colecciones, formadas íntegramente en torno al hecho histórico de la expulsión de los moriscos, "hacían necesaria la constitución de un proyecto capaz de salvaguardarlas, difundirlas y ponerlas al alcance de investigadores, instituciones y público en general". Así que la Fundación del doctor Ballesta está destinada a la difusión de la historia del reino de Granada de los siglos XVI y XVII, "así como de los periodos históricos anteriores y posteriores estrechamente ligados a la expulsión de los moriscos, tanto en el Estado Español, como en todos aquellos países que en algún momento de su historia estuvieron estrechamente relacionados con la diáspora de los moriscos". 

Con este nuevo museo, el barrio del Albaicín conseguirá un espacio dedicado a la difusión de la historia de Granada.


Fuente: http://www.granadahoy.com/article/ocio/1918633/carmen/aben/humeya/acogera/museo/la/historia/los/moriscos.html


¿Por qué los sefardíes podrán ser españoles, pero no los moriscos?

Ignacio Cembrero


No todo ha cambiado con la llegada de Rafael Catalá al frente del Ministerio de Justicia en sustitución de Alberto Ruiz Gallardón. La ley del aborto ha quedado enterrada, pero no así el proyecto de ley que facilitará la obtención de la nacionalidad española a los descendientes de judíos sefardíes sin que tengan que renunciar a la que ya ostentan.
En su primera comparecencia en el Congreso de los Diputados, Catalá confirmó en octubre que la iniciativa permitirá otorgar la nacionalidad española "a aquellos descendientes que prueben su condición de sefardíes originarios de España" y "demuestren también una especial vinculación con España".
La primera "habrá de probarse ante un notario", según el ministro, y bastará, probablemente, con tener uno de los más de cinco mil apellidos sefardíes. La segunda requerirá que el aspirante se someta a una "prueba lingüística en el Instituto Cervantes" más cercano a menos que no resida en un país cuyo idioma sea el español.
 ¿Cuántos podrán solicitar la nacionalidad española? Justicia no da datos, pero se calcula que los descendientes de los judíos expulsados de España y Portugal a partir de 1492 son hoy en día entre tres y 3,5 millones afincados mayoritariamente en Israel aunque también hay comunidades en EE UU, América Latina, Turquía y en los Balcanes. 
A lo largo de las últimas décadas casi todos han dejado de hablar el ladino o judeoespañol, el idioma medieval en el que se expresaban cuando salieron de España, pero algunos conocen, en cambio, el español moderno que han estudiado. Para muchos de ellos un pasaporte español es atractivo porque es más cómodo que el israelí para viajar por el mundo, porque abre las puertas para trabajar en toda la Unión Europea. 
El proyecto de ley supone, según Catalá, una "reconciliación no solo con los descendientes de los judíos expulsados en 1492, sino también con el pasado español y con su vocación presente de sociedad abierta". "Tiene una importante repercusión más allá de nuestras fronteras", añadió. 
A nadie en el Congreso de los Diputados le parece mal reparar, cinco siglos después, el daño causado a los sefardíes. Izquierda Plural, en la que está integrada Izquierda Unida, y Esquerra Republicana de Catalunya, han presentados, sin embargo, sendas enmiendas a la totalidad del proyecto de ley.
Consideran que a los sefardíes habría que añadir otros tres grupos: los saharauis; los nietos de españoles no nacidos en España y los moriscos. Llegaron incluso a mencionar a los habitantes de Sidi Ifni, una ciudad marroquí de la que España se retiró en 1969, pero renunciaron a ello.
Los saharauis son un pueblo descolonizado aunque el conflicto persistente les coloca en una situación difícil. Si se les ofrece esa vía también habría que hacerlo, por ejemplo, con los ecuatoguineanos y hasta con cubanos y filipinos. Los nietos de españoles nacidos en el extranjero ya tuvieron esa oportunidad de ser también españoles, en el marco de la ley de memoria histórica, hasta diciembre de 2011.
Los moriscos, es decir los musulmanes que aparentaban haberse convertido al cristianismo pero practicaban con frecuencia el islam a escondidas, fueron expulsados de España un siglo después de los judíos. Eran unos 300.000 que en su mayoría se instalaron en el Magreb, sobre todo en Marruecos donde se les llama andalusíes. Tienen también apellidos específicos como Bargachi, Piro, Molato, Sordo, Mulin, Denia, etcétera. 
¿Por qué el Gobierno quiere conceder a los sefardíes lo que no está dispuesto a dar a los moriscos? En Justicia y en Asuntos Exteriores argumentan bajo cuerda que estos últimos, a diferencia de los primeros, han perdido cualquier vínculo cultural y lingüístico con España. Muchos sefardíes tampoco tienen lazos con la que fue su patria y, sin embargo, tendrán la ocasión de demostrar lo contrario.
¿Por qué los moriscos no tendrán esa misma oportunidad si el objetivo es, como dijo Catalán, reconciliar a España con su pasado?

Decisión discriminatoria

Bayib Loubaris, marroquí y presidente de la Asociación Memoria de los Andalusíes, aseguraba, en declaraciones a la agencia EFE, que el Estado español debería "reconocer el mismo derecho para el resto de los expulsados"  y no solo para los judíos. "De lo contrario su decisión sería selectiva por no decir racista", recalcaba. 
En su gran mayoría los moriscos no hablan español, pero varios centenares de familias en Fez, Rabat o Tánger sí conservan tradiciones musicales, culinarias y arquitectónicas de la España que dejaron. Por su proximidad geográfica con España conocen a veces mejor el país de sus antepasados que los sefardíes de Estambul o Los Ángeles. Por sorprendente que parezca esta doble vara de medir del Ejecutivo español apenas ha suscitado reprobación en el mundo árabe.
Más allá del pretexto de su carencia de nexos con España hay otras razones que aconsejaban a los ministerios españoles de Justicia y Asuntos Exteriores apostar por los sefardíes. Gaspar Llamazares, de IU, sospecha que actúan así para "compensar el voto favorable de España al reconocimiento de Palestina en Naciones Unidas". Otros 137 países votaron a favor.
No se trata ahora de un gesto hacia Israel sino más bien hacia EE UU donde los lobbies judíos tienen mucho peso y la iniciativa española ha sido alabada. Atraer a sefardíes puede además significar captar inversión y dinamizar una economía española que necesita estímulos. Los moriscos no pueden ofrecer lo mismo.
Fuente: http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/orilla-sur/2014/11/12/por-que-los-sefardies-podran-ser.html

Florence Leceref recopila en un CD los 'Documentos moriscos' de Granada

El trabajo muestra la vida cotidiana de esta población cuando se convirtió al cristianismo
Redacción granada | Actualizado 15.04.2014 - 05:00


La profesora e investigadora Florence Leceref recopila en Documentos moriscos (1515-1530). Archivo de Protocolos Notariales de Granada una extensa serie de documentos que permiten tratar asuntos tan variados como la educación y la formación profesional de los niños, el mundo laboral, el casamiento o la transmisión del patrimonio. 

El CD, publicado por la Editorial Universidad de Granada (eug), forma parte de la colección Textos escritos en Andalucía, que dirige la profesora María Isabel Montoya Ramírez. "El presente corpus documental --afirma Florence Leceref, responsable de este trabajo-- de los años 1515-1530 muestra la vida cotidiana de los moriscos de Granada, recién convertidos a la religión católica y a los que las autoridades procuraron asimilar a la cultura, costumbres y mentalidad cristiana". 

En 1515 no podía quedar ningún musulmán en el reino granadino, ya que el decreto de conversión de 1501 los obligó a elegir entre su conversión a la religión católica y el exilio. La sociedad se fue transformando con la llegada de los cristianos viejos procedentes de toda Castilla y la colaboración de la élite morisca que no se había ido. Los archivos notariales "ofrecen detalles sobre esta nueva cotidianidad y las transformaciones que se iban produciendo en la sociedad. Para los moriscos los cambios no fueron pocos y son perceptibles en los documentos de este corpus". 

Según la directora de la colección, "los historiadores señalan los años finales del siglo XV y los de principio del XVI como fundamentales en el tránsito de la Edad Media a la Edad Moderna española; muchos son los cambios que se produjeron, no solo en el aspecto material sino en el mundo de las ideas, cambios que afectaron, por ejemplo, a las relaciones laborales, permitiendo, entre otras cosas, la desaparición de algunos oficios artesanales y la aparición de otros". 

La situación social de las clases menos privilegiadas, los pobres, y en ellas especialmente las mujeres, no experimentaron sin embargo grandes diferencias respecto de la etapa anterior, si bien es cierto que estas, siempre que pertenecieran a un estatus elevado o a alguna orden clerical, tendrían acceso a la educación --aunque no a la misma instrucción que los varones-- , como ponen de manifiesto los textos literarios, jurídicos e históricos de entonces. A finales del XVI los cambios serían más evidentes así como la involución debida, por una parte, a la expansión de las ideas de los humanistas extranjeros y, por otra, al levantamiento y expulsión de los moriscos o la Contrarreforma. "Sirvan de ejemplo las obras de Delicado o Cervantes, frente a las de Fray Luis de León y Luis Vives, estas últimas de gran predicamento en los dos siglos posteriores y en las etapas más conservadoras de la política de nuestro país", señala la UGR. Esa situación continuaría hasta mitad del siglo XVIII, aunque algo cambió con la llegada de Carlos III, en tanto que el monarca muestra interés por conocer la penosa realidad social, económica y cultural del país.

Fuente:  Florence Leceref recopila en un CD los 'Documentos moriscos'...  http://www.granadahoy.com/article/ocio/1752289/florence/leceref/recopila/cd/los/documentos/moriscos/granada.html#sSf3ncuEDGEYRTwV


Nota: Consideramos que el apellido de la autora es Lecerf, según consta en la imagen que ilustra la obra, y no *Leceref, como reproduce GranadaHoy repetidamente en el presente artículo.